La crisis mundial de 2008 – 2009 se originó en Estados Unidos. Entre los principales factores causantes de la crisis económica estaría la suba estrepitosa de precios de las materias primas, la crisis alimenticia, la inflación global creciente, y la amenaza de una recesión en todo el mundo, que produjo una crisis en el sistema financiero, hipotecario y de confianza en los mercados.
Para muchas fuentes reconocidas respecto del análisis económico y financiero, esta crisis se vería superada en un alto porcentaje para fines del año 2010.
Contrariamente, las grandes crisis sucedidas en años anteriores, como el efecto Tequila, el efecto Arroz, o el efecto Caipirinha tuvieron su origen en países emergentes.
La crisis que comenzó en el 2008 ha sido considerada por especialistas internacionales como la “crisis de los países desarrollados”, ya que son los países más ricos y con economías más sólidas los que sufren en mayor medida sus consecuencias.